cultura

Mª Dolores Pradera y más…

Hemos asistido en pocos días a la muerte, de toda la genialidad, la generosidad y el talento que vivían en la hombruna voz de Dña María Dolores Pradera.

Y al enterramiento del muerto que se resistía a ser llevado a la sepultura, pero los cadáveres a la intemperie siempre terminan apestando. Solo nos ha sorprendido quien cogió la pala.

La cara y la cruz del ser humano. El esplendor de la cantante y la mezquindad del poderoso. La necedad del presidente y el talento de la artista. Los jazmines en el pelo y el olor a podrido del cadáver.

Bares que Suenan Bien

Locales donde poder disfrutar de la mejor música.

Más de uno se verá identificado con estos lugares, donde nos hemos corrido noches locas, en las cuales hemos podido conocer a amigos para toda la vida, canciones que no sabíamos, artistas que desconocíamos y quién sabe si algún que otro amorío… .

En definitiva, lugares que han formado o siguen formando parte de nuestras rutas nocturnas.

Eric Jiménez

Con seis años mi padre me encañonó con una pistola.

Ni siquiera recuerdo su nombre. Con diez ingresé en la Falange porque quería tocar el tambor.

Mis mayores influencias musicales han sido la Semana Santa y mi primera hostia, la que me dieron al nacer, quizá la más artística y la menos dolorosa.

Me casé con dieciséis.

Más tarde empecé a consumir drogas para evadirme.

Debería haber muerto antes de los treinta.

Durante estos cuarenta años he golpeado la batería como la vida me ha golpeado a mí, con todas sus fuerzas.