enseñanza

Homenaje a Andalucía

Una nación no es un trozo de tela, ni una letra ridícula cantada por patriotas cuya única patria es el dinero, y el único paraíso que reconocen, es el paraíso fiscal. Una nación no es hombre que da discursos sentado en una silla muy diferente a las sillas que tengo yo en mi casa. Una nación es algo más complejo que sólo pueden entender los que viven sin miedo, y los que entre el amor y el odio, se quedan con lo primero.

Si una nación son sus gentes, y dejas que los echen de sus casas, si una nación son sus campos, sus montañas y dejas que desaparezcan bajo macroinfraestructuras que sólo enriquecen a los de siempre, si una nación es su cultura y dejas a sus baluartes en las cunetas, perdona que te diga, mal patriota eres.

Mientras unos usan las banderas para separar, para odiar, o para tapar sus vergüenzas, hay quienes prefieren usarlas para unir, para compartir, para crecer. Por eso aún quedan hombres y mujeres de luz, que aquello que tienen, aquello que aman, no lo quieren sólo para ellos, sino que su felicidad se basa en que todo el mundo disfrute de su pequeño paraíso.

Menú con Juan Carlos Valera – Francisco Sebatián Nicolau

“…Recuerdo que siendo un niño, mi padre nos describía a mis hermanos y a mí, los paisajes por los que transitábamos. Lo hacía con la deformación profesional propia de quien los ha pintado o espera hacerlo. Así, los colores no eran ellos, sino la nomenclatura de los que habrían de representarlos, y las sensaciones se traducían a términos plásticos (espacio, tiempo, cuadro)…”

Así es como Sebastián Nicolau describe cómo nació en él la vocación por la pintura y, en especial, su interés por la naturaleza y los paisajes, siendo éstos, tanto el leit motiv como el vehículo de comunicación del que se ha servido a lo largo de su trayectoria.

Lo mejor del 2017

Como cualquier otra Clínica estamos aquí para curar, y sin embargo nuestras consultas se llenan semanalmente de cadáveres. Sabemos que una palabra nuestra nunca bastó para sanar a nadie, quizá por eso dedicamos tanto tiempo a los difuntos.

Llega el tiempo del balance, la memoria de resultados, la evaluación del año y los nuevos propósitos. Para no cambiar de política no nos evaluaremos. No hay autocrítica, de modo que lo que habéis oído es lo que seguiréis oyendo, puedes pensar que perseveramos en el error o que poseemos la verdad eso a nosotros no nos importa.

Siguiendo una rancia tradición vamos a repasar el año, a nuestra manera sin orden pero con concierto, a lo mejor hoy reparas que algunos acontecimientos que dejaste pasar han sido mucho más trascendentes de lo que pensabas.

Joaquín Díaz

Quienes han nacido en los últimos 40 años quizá no sepan nada de él. A ellos les podemos informar de que este juglar del siglo XX recogía y estudiaba canciones tradicionales españolas y del resto del mundo; que luego las cantaba con voz exquisita y con gran respeto a las versiones originales; que grabó discos cuidadísimos y muy escuchados…, y que después desapareció.

Sin embargo, muchos de estos últimos quizá se estén enterando ahora de que Joaquín Díaz empezó a transformarse entonces en el gran etnógrafo español del siglo XXI. Desapareció de la memoria de todos… para recuperar la memoria de todos.

Casa Maty – Vicente

Hoy nos visita casi todo el cerebro y parte del corazón de Casa Maty, y decimos parte porque entre las tomateras y los instrumentos musicales queda hueco para que tú pongas parte del tuyo.

Este hombre que nos visita ha hecho brotar de tierras eriales berenjenas y Fender Stratocaster,  ha sembrado en tierras áridas cantautores australianos y ajillos tiernos, calabazas con flores flamencas, ha criado cabras frente a un escenario y plantado músicos junto al corral de las gallinas

Casa Maty es difícil de ubicar, una granja con escenario, una sala de conciertos de regadío en tierras de secano, una huerta con pedal de distorsión, un sistema de riego por gravedad abastecido por un pozo de cerveza tormo.

Viene Vicente, el hombre que se retiró al campo para estar rodeado de gente, el pastor que guía a su rebaño con las baquetas, trae una agenda plagada de conciertos, de cambios de riego y recolecciones de espectáculos infantiles y cursos de percusión, pasen y vean, conozcan al morador del cerro de la horca del moro.